Emerge tu recuerdo de la noche en que estoy.
El río anuda al mar su lamento obstinado.
Abandonado como los muelles en el alba.
Es la hora de partir, oh abandonado!.
Sobre mi corazón llueven frías corolas.
Oh sentina de escombros, feroz cueva de náufragos!
En ti se acumularon las guerras y los vuelos.
De ti alzaron las alas los pájaros del canto.
Todo te lo tragaste, como la lejanía.
Como el mar, como el tiempo. Todo en ti fue naufragio!
En la infancia de niebla mi alma alada y herida.
Descubridor perdido, todo en ti fue naufragio!
Era la alegre hora del asalto y el beso.
La hora del estupor que ardía como un faro.
Ansiedad de piloto, furia de buzo ciego,
turbia embriaguez de amor, todo en ti fue naufragio!
Te ceñiste al dolor, te agarraste al deseo.
Te tumbó la tristeza, todo en ti fue naufragio!
Hice retroceder la muralla de sombra,
anduve más allá del deseo y del acto.
Oh carne, carne mía, mujer que amé y perdí,
a ti esta hora húmeda, evoco y hago canto.
Como un vaso albergaste la infinita ternura,
y el infinito olvido te trizó como a un vaso.
Era la negra, negra soledad de las islas,
y allí, mujer de amor, me acogieron tus brazos.
Era la sed y el hambre, y tú fuiste la fruta.
Era el duelo y las ruinas, y tú fuiste el milagro.
Ah mujer, no sé como pudiste contenerme
en la tierra de tu alma, y en la cruz de tus brazos!
Mi deseo de ti fue el más terrible y corto,
el más revuelto y ebrio, el más tirante y ávido.
Cementerio de besos, aún hay fuego en tus tumbas,
aún los racimos arden picoteados de pájaros.
Oh la boca mordida, oh los besados miembros,
oh los hambrientos dientes, oh los cuerpos trenzados.
Oh la cópula loca de esperanza y esfuerzo
en que nos anudamos y nos desesperamos.
Y la ternura, leve como el agua y la harina.
Y la palabra apenas comenzada en los labios.
Ése fue mi destino y en él viajó mi anhelo,
y en él cayó mi anhelo, todo en ti fue naufragio!
Oh, sentina de escombros, en ti todo caía,
qué dolor no exprimiste, qué olas no te ahogaron!
De tumbo en tumbo aún llameaste y cantaste.
De pie como un marino en la proa de un barco.
Aún floreciste en cantos, aún rompiste en corrientes.
Oh sentina de escombros, pozo abierto y amago.
Pálido buzo ciego, desventurado hondero,
descubridor perdido, todo en ti fue naufragio!
Es la hora de partir, la dura y fría hora
que la noche sujeta a todo horario.
El cinturón ruidoso del mar ciñe la costa.
Surgen frías estrellas, emigran negros pájaros.
Abandonado como los muelles en el alba.
Sólo la sombra trémula se retuerce en mis manos.
Ah más allá de todo. Ah más allá de todo.
Es la hora de partir. Oh abandonado!.
Canción desesperada. Pablo Neruda
Creo que Gaby se merecía este pequeño homenaje que espero sea colectivo mediante aportaciones de todos.
He decidido crear este espacio para describirla, delinearla, definirla… y recordarla. Mi esfuerzo es mínimo y por eso invito a quien guste aportar un verso, un pensamiento, una anécdota, una canción, un recuerdo o una foto, me lo haga llegar para enriquecer este tributo a su memoria.
Chico.
LA HIJA
Nació en Morelia, Michoacán, México el 4 de marzo de 1961.
Hija del eminente abogado Guillermo Morales Osorio y Elvira Ledesma. Fue la penúltima de 10 hijos del matrimonio.
En su infancia se caracterizó por ser muy sensible y extremadamente afectiva... hablaba todo el tiempo con su mejor e inseparable compañera: una muñeca de trapo.
Creció acompañada y muy apegada a su hermano un año mayor que ella quien además de su mejor amigo -y como lo dijo su hermana Lupita en su despedida-, y también su confidente y eterno protector.
Su personalidad y seguramente su capacidad conciliadora la hizo mantener siempre buenas relaciones con todos sus hermanos.
LA ESTUDIANTE
En su adolescencia no destacó como buena estudiante. En el colegio de monjas se caracterizó por ser rebelde y conflictiva. No solo chocaba con las profesoras, también con sus condiscípulas… su estatura le ayudaba.
Su actitud cambió al salir de esos colegios donde se hizo merecedora de repetidas sanciones y hasta de alguna expulsión. Indudablemente que adquirir madurez e ingresar a la Escuela Normal de Educadoras fueron factores decisivos para que cambiara diametralmente su comportamiento. Pasó a ser una buena compañera y amiga. Terminó su carrera obteniendo el título de profesora de educación preescolar, acreditando su examen profesional con mención honorífica.
LA PROFESIONISTA
Su actividad profesional fue prolífica atravesando por diferentes situaciones laborales. Siempre entregó su mejor esfuerzo en jardines de niños humildes y de comunidades marginadas. Uno de ellos, perteneciente a una comunidad de poco más de 500 habitantes al que había que llegar después de una hora de camino a pie bajo el candente sol. Sus párvulos, algunos de ellos ahora profesionistas, la siguen recordando con cariño. Trabajar allí no fue su mayor satisfacción pero sí una de las mejores.
En la última etapa de su vida participó activamente en la vida sindical de su gremio, al que sirvió durante varios años hasta que ya no tuvo capacidad física para hacerlo. Nunca perdió de vista las mejores y más justas causas por las que luchó siempre con actitud muy crítica, sin importarle de qué lado estuvieran. Una vez más, esto le valió el reconocimiento incluso de sus oponentes.
Tenía gran carisma y la propensión a identificarse de inmediato con gente honesta. Así como también se ganaba con facilidad el antagonismo de la gente de mala intención. Fue intolerante con la injusticia y se involucraba acuciosamente en las causas dignas. Era apasionada y no guardaba sus opiniones. Eso agregaba dos cualidades más: la honestidad y la transparencia. Era difícil equivocarse con ella, siempre sabíamos de inmediato si contábamos o no con su aprobación. Este rasgo de su personalidad se complementaba con la mordacidad y agilidad de pensamiento que le permitía ser irónica cuando lo quería.
En todos los terrenos era apasionadamente combativa y tenaz, siempre leal a sus principios y de fuerte presencia… era muy difícil que pasara inadvertida. Pero no abusaba de las palabras, decía justo lo necesario y luego sabía callar, precisamente lo que se necesita para debatir productivamente.
LA ESPOSA
El 4 de enero de 1984 se casó con Chico Ramírez y se marchó con él a Playa Azul, pequeña población de la costa michoacana donde continuó con su trabajo como educadora. Posteriormente vivieron en Guadalajara y desde 1993 radicaron en Morelia, ciudad natal de Gaby.
Desde el principio formaron una pareja con muchas coincidencias, fueron incontables las actividades, aficiones y deportes que los unieron firmemente. En realidad, fueron personalidades complementarias y pocas veces se encontraron en desacuerdos importantes, que siempre fueron superados por la reflexión y su prudencia. Ejerció gran influencia en su pareja, por ella Chico se involucró más activamente en el mundo del caballo, primero como charro y luego como creador del Manejo Natural del Caballo.
Su prudencia no fue el único ingrediente en su vida conyugal, también lo hizo la tolerancia. Durante largos años apoyó a Chico en las duras épocas de inicio. Fueron tiempos de carencias y privaciones que soportó sin protestar. Gracias a ella el MNC puede existir como el sistema que es ahora.
Pero también gozaron juntos los placeres de la vida y las satisfacciones de ver el fruto de sus planes realizados más allá de sus ambiciones, que nunca fueron extremas. Sólo es inicuo que la vida no le diera el tiempo al que en justicia tenía derecho. Esa es, sin duda alguna, la materia de nuestra permanente inconformidad que no encuentra conclusión con ninguno de los recursos de la mente humana.
LA MADRE
Al cabo de tres Años de matrimonio nació Marcelino y casi dos años después Guillermo. Los dos hijos que eran su orgullo y motivo de todas sus legrías y satisfacciones. En los últimos cinco años de vida ellos fueron el pábulo superior de su existencia.
Decidió que sus hijos llevaran el nombre de sus ilustres abuelos y se esmeró en inculcarles sus principios y valores. Desde un principio y hasta el último momento cuidó estrechamente su educación, ninguna cosa le importaba más que tuvieran una formación adecuada.
Como educadora, vigiló muy de cerca la primera educación escolar que recibían pues asistían al mismo jardín de niños en el que ella servía, sin embargo, cuidó de no tenerlos en su propio grupo.
Actualmente Marce estudia Biología Marina y Guillón Medicina Veterinaria. Logró ver cumplido un deseo: que ingresaran a la universidad. Por desgracia ya no los podrá acompañar en su siguiente etapa que es la graduación. Su hermana Guadalupe, en su despedida, afirma con veracidad y exactitud que logró criarlos más allá de la mayoría de edad como hombres de bien, física y mentalmente sanos, alejados de las drogas y de los malos hábitos y al mismo tiempo, inspirarles ese gran amor que ellos le guardan.
LA AMIGA
A lo largo de su vida cultivó incontables sinceras y perennes amistades, que seguramente querrán compartir algo con nosotros en este sencillo homenaje.
LA CHARRA
El único deporte que le llamó la atención y al que Gaby dedicó grandes esfuerzos y se entregó apasionadamente, fue la charrería. Primero como deportista y luego como instructora, juez, delegada y coordinadora nacional, Gaby, durante muchos años, entregó lo mejor de sí misma al deporte que identifica a México en el mundo entero: La Charrería y del cual se sintió siempre orgullosa.
Pocos temas abordaba con tanta pasión y cariño como el de “sus” escaramuzas, por las cuales luchó incansablemente desde todas las trincheras para que pudieran participar deportivamente al igual que los varones. En esa extraña equidad de género concebida por su intelecto, las mujeres debían tener los mismos derechos que los hombres, pero distinguía la diferencia de campo determinada por la naturaleza misma.
Comprendía a cabalidad las diferencias e igualdades de género y supo desempeñar su papel exigiendo los derechos de las mujeres, pero respetando el de los varones. Junto con un puñado de compañeras y consciente de los diferentes roles, lucho por la igualdad de oportunidades, el buen trato y el decoro de la charrería. El resultado fue la participación digna, respetada y reconocida de las charras en su propia actividad deportiva.
El beneficio fue mayúsculo aunque no hubiera estado claro desde el principio, pues al mismo tiempo que este movimiento femenil dio dignidad a la mujer en la charrería, también honró con dignidad a los charros, que juntos, de esta forma engrandecen a nuestro deporte, a nuestras tradiciones. La Charrería tiene un antes y un después, parte aguas marcado por el momento en que las mujeres dejaron de ser el adorno, la comparsa o el complemento, para convertirse en deportistas e ir hombro con hombro con sus compañeros charros. La participación activa de las mujeres hizo dar ese vuelco que benefició tremendamente a La Charrería, al involucrar de lleno a la familia, célula olvidada durante mucho tiempo por diferentes sentimientos, incluida la misoginia. Por fortuna, gracias a los esfuerzos de estas luchadoras, entre las que se encontraba Gaby, lograron abrir los ojos de los varones que convencidos, finalmente las han acogido plenamente como lo que son: sus compañeras. Gracias a esa lucha pudimos comprender que la hombría no consiste en rechazarlas, sino en aceptarlas, apoyarlas y en sentirnos orgullosos de ellas.
Gaby fue capaz de aplicar esta fórmula en los demás ámbitos de su vida como el familiar y el laboral. Es indudable que esta concepción de la relación de géneros fue clave para el éxito de sus proyectos. En este terreno también consiguió más de lo que esperaba.
De su huella por este campo podrán hablar sus alumnas, compañeras y compañeros charros.
Fundó varias escaramuzas y participó en otras más. Por su destreza y maestría como jinete, además de instructora, fue el “comodín” al que recurrían destacadas escaramuzas para librar un compromiso fuerte como un campeonato estatal e incluso nacional. Podía completar más que eficientemente un equipo con un solo entrenamiento previo a la competencia y montando caballos ajenos, muchas veces lo hizo.
Fueron muchas sus proezas. Desde continuar una participación con una rienda o una arción reventada, hasta participar en exhibiciones de manejo del caballo sin rienda, sobre obstáculos o saltando vallas montando a horcajadas.
En una ocasión, ante la imprevista indisposición de una competidora, fueron por ella a las tribunas para que completara el grupo. Como entrenamiento sólo pudo tener la revisión de los diagramas de los ejercicios en la hoja de calificación y la única consecuencia negativa de su participación, fue la devolución del vestido de la chica enferma con una costura rota... Gaby era un par de tallas mayor que ella.
Su capacidad para improvisar y encontrar soluciones era sorprendente. En Playa Azul, Michoacán, integró, organizó y preparó una escaramuza completa en una semana. Sólo contaba con chicas que en su mayoría ni siquiera habían oído hablar de las "charamuscas" como ellas le decían; con caballos que nunca habían sido utilizados en este tipo de ejercicio (alguno de ellos con unas cuantas montas desde que lo habían bajado del cerro como potro); y por supuesto, había que partir de enseñarlas a montar a mujeriegas. El compromiso, que se convirtió en reto y apuesta, fue por participar en las fiestas que se avecinaban y conseguir el apoyo del presidente municipal que había prometido regalar los sombreros para las ocho integrantes si lo lograban. Es divertidísimo ver el video de esa participación.
Fue capitana de varias escaramuzas, Delegada Estatal en diferentes períodos, jueza de escaramuzas y alcanzó el encargo más importante de una mujer en la charrería, la Coordinación Nacional de Esacarmuzas.
Como representante del movimiento femenil que terminó por conseguir la participación deportiva de la mujer, tuvo grandes y destacadas acciones que prefiero dejar que sean relatadas por sus compañeras. Sólo me gustaría mencionar que como Coordinadora Nacional de Escaramuzas, fue la primera mujer invitada a una sesión de Congreso Nacional Charro, haciendo uso de la palabra para dirigirse a sus compañeros varones. Eran tiempos de reivindicaciones femeniles en las cuales tomó parte activa y combativa. La fotografía de abajo corresponde a ese momento durante el Congreso y Campeonato de Saltillo.
SU MUERTE
En enero del 2005 fue intervenida quirúrgicamente de un liposoma en el páncreas, operación que se complicó a los pocos días por un coagulo en la arteria mesentérica. Perdió casi todo su intestino delgado, la mitad derecha del colon y sólo conservo un 10 % del páncreas.
Sufrió de varias fístulas y una obstrucción intestinal total y cuando se creía que sólo un trasplante podría salvarla, sorprendió a médicos, amigos y familiares: su organismo comenzó a ser autosuficiente.
Pronto se descartó la necesidad del trasplante pero requería de suplementos alimenticios y de ocasionales períodos de recuperación. Fue un modelo de fortaleza y serenidad pues además de enfrentar la muerte por lo menos en tres ocasiones, con frecuencia sufría de incomodidad y terribles dolores ocasionados por su precaria condición física.
No todo fue malo, disfrutó enormemente la circunstancia de tener qué hacer seis comidas completas al día y hasta reunió suficientes recetas de cocina para hacer un libro. A todos sorprendía su forma de comer y era un gusto ver la cantidad y variedad de platillos que por necesidad, pero con gusto comía.
Con frecuencia recordaba alegremente los dos meses que pasó en España el año 2008 aunque también allá tuvo que ser hospitalizada. Nunca perdía su sentido del humor, a su regreso a México contaba que había ido a Españá a conocer TODO... incluso los hospitales.
Por desgracia, a finales del mes de marzo una neumonía la sorprendió en uno de sus períodos de fragilidad física y no la pudo superar. Luchó más de un mes con la mejor atención médica, pero ni toda la ciencia y la técnica pudieron ayudarla. Su corazón dejó de latir el 4 de mayo de 2009 a las 10:15 de la mañana.
Su despedida fue muy dolorosa pero enormemente emotiva. Se llevó a cabo tal como ella lo había concebido y pedido. He aquí su narración:
ACTO LUCTUOSO DE GABRIELA MORALES LEDESMA
MAESTRO DE CEREMONIAS: ING. HONORIO RIVERA MOCTEZUMA
II .- SEMBLANZA EN DÉCIMAS, DE HONORIO RIVERA
III.-CANCIONES: “GRACIAS A LA VIDA” Y “ALFONSINA Y EL MAR”. CORO: TRES VOCES
HONORIO RIVERA: es mucha la sombra del árbol del camino
cuando se está delante de la vida
pero es un pino en la mitad del tiempo que se olvida
IV.-POESÍA: “CANCIÓN DESESPERADA” AUTOR PABLO NERUDA. DECLAMADOR: MTRO. CIRO ARTEMIO CONSTANTINO ALVAREZ. CAMPEÓN NACIONAL DE DECLAMACIÓN
HONORIO RIVERA: Hablo para no pensar
pienso para no reír
rio para no sufrir
sufro para no llorar
V.-CANCIONES: "AL DILÁ" Y “EN UN RINCÓN DEL ALMA”. GRUPO "CANTO FIRME"
HONORIO RIVERA: hoy no puedo hablar con mi voz
sino con mis voces
mis palabras de aliento
son eso nada mas
pido fuerza, pido paz
pido luz, pido todo
tanto pido y pido más.
VI.-POESÍA: “FAREWELL” AUTOR PABLO NERUDA. DECLAMADOR: MTRO. CIRO ARTEMIO CONSTANTINO ALVAREZ
HONORIO RIVERA: Aunque no queramos
en esta vida hay dolores
que destellan en el alma
son sueños, fulgores, lágrimas
y tristezas,
en un repiqueteo de sordas campanas
donde vibramos al unísono del
cantar del universo
VII.-CANCIONES: “POR TI VOLARÉ” Y “AQUELLOS OJOS VERDES”. CORO: TRES VOCES
HONORIO RIVERA: Vamos por el mundo
diciendo palabras
para despedir a nuestros seres queridos
para hacer fuego
para sonreír
inventamos nuevas frases
nuevas primaveras
nuevos soles
nuevas realidades
pero nunca, nunca, nunca
inventamos nada
que nos haga exentos
de la muerte
que nos haga exentos
de un grave sufrir
VIII.-POESÍA: “EN PAZ” DE AMADO NERVO POR EL MTRO. CIRO ARTEMIO CONSTANTINO ALVAREZ
HONORIO RIVERA:
IX.-POESÍA: “QUE NO SE SIENTA SOLO” POR EL LIC. ALBERTO SUAREZ
X.-AGRADECIMIENTO POR EL ING. MARCELINO RAMIREZ BARRETO. (ESPOSO DE GABY)
XI.-CANCIÓN DE CUNA: “DUERME”. CORO: TRES VOCES
EL FÉRETRO DE GABY, SIGUIENDO SUS INSTRUCCIONES, FUE VESTIDO CON SU TRAJE CHARRO PREDILECTO CACHIRULEADO DE MEDIA GALA, OBSEQUIO DE SUS HERMANAS, RODEADA DE LOS OLORES Y COLORES DE LAS FLORES QUE TANTO LE GUSTABAN.
DURANTE EL ACTO LUCTUOSO SE MONTARON INFINIDAD DE GUARDIAS EN SU HONOR, INTEGRADAS POR FAMILIARES, AMIGOS, COMPAÑEROS DE TRABAJO, REPRESENTANTES DE ESCARAMUZAS DE DIFERENTES PARTES DEL PAÍS, CHARROS, CULMINANDO ÉSTAS CON LA EMOCIÓN, EL DOLOR Y EL AMOR IMPERECEDERO DE SU ESPOSO E HIJOS MARCELINO Y GUILLÓN.
EL CORTEJO FÚNEBRE SE DIRIGIÓ AL EXTERIOR EN UN AMBIENTE TRISTE Y SOLEMNE, CON EL CIELO ENCAPOTADO, LLORANDO ÉSTE Y ENTRE LÁGRIMAS DE LOS ASISTENTES, Y AUNQUE PARECIERA CONTRADICTORIO, TAMBIÉN ENTRE NUTRIDOS APLAUSOS CON LAS NOTAS DE “LA MARCHA DE ZACATECAS”, CON LA QUE INICIA LA ENTRADA AL RUEDO EN LAS COMPETENCIAS CHARRAS, INTERPRETADA POR UN MARIACHI Y AL UNÍSONO, COMO SI PARECIERA SER LLAMADO POR SU AMA, ENTRA SU CABALLO SOLITARIO AL CEMENTERIO ENGALANADO CON SU CRIN TRENZADA Y AL COSTADO UN MOÑO NEGRO, CON MIRADA TRISTE ESPERANDO A SU JINETA, AJUARIADO CON SU VIEJA Y PREDILECTA MONTURA, ASÍ COMO CON EL SOMBRERO DE REYNA DE LOS CHARROS Y SU HISTÓRICA CARABINA 30-30, CON LOS ESTRIBOS CRUZADOS EN SEÑAL DE DUELO, CONTINUANDO, A PETICIÓN DE SU QUERIDO CÓNYUGE “CHICO”, CON LA SIGNIFICATIVA MELODÍA DE “AMOR ETERNO”, ENTONADA ESPONTANEAMENTE POR TODOS LOS ASISTENTES, PARA CULMINAR ESTA SENTIDA Y EMOTIVA CEREMONIA, CON “LAS GOLONDRINAS”, PARA DE AHÍ PARTIR, CABALLO POR DELANTE, A RETOMAR EL VUELO CUAL GAVIOTA, RUMBO A LA MAR .

MORELIA, MICHOACÁN A 5 DE MAYO DE 2009.
No delinee unas frases, ni tampoco ordené algunas ideas seguramente porque nos resistíamos a este doloroso momento, por lo que sólo procuraré que hable mi corazón, que segura estoy, es el sentir de todos.
Un 4 de marzo en la casa de la familia Morales Ledesma era día de fiesta pues arribó una hermosa niña de piel canela y hermosos y expresivos ojos verdes a quien por nombre pusieron Gabriela.
Inquieta, ingenua y bondadosa creciste en un ambiente de amor y de valores, gozamos de tu alegría y también de tus pequeñas travesuras, siempre de la mano de tu cómplice, de tu confidente, de tu protector y amigo, nuestro hermano Rodolfo.
Desde pequeña mostraste dotes de liderazgo y un gran amor hacia los niños, razón por la cual elegiste la carrera de educadora, te vimos encabezar luchas constantes, dignas, decorosas acompañada de los padres de familia que dolidos ante la indiferencia de las autoridades, exigían un lugar apropiado para la enseñanza inicial de sus hijos, quienes a rayo de sol tomaban sus clases en la zona rural y así conseguir la donación de más de algún terreno y como ello no era suficiente acudiste también a la bonhomía de empresarios y ciudadanos de clase media para obtener cemento, varilla, ladrillos y así construir con tus manos, y de muchas que secundaron tu trabajo, aulas, para después emprender nuevas metas, porque ahora se requerían obtener juegos para sustituir la rudimentaria piedra y trozo de madera o bien el lazo y llanta colgados de una rama del árbol frondoso que servía como sube y baja o columpio.
Creíste en el sindicalismo vertical, verdadero, el que protege auténticamente los derechos de los trabajadores en base a la unidad, la honestidad y la concientización del papel tan importante que corresponde al maestro.
Formaste tu familia cimentada en el amor y el respeto con el ingeniero Marcelino Ramírez Barreto, Chico, como cariñosamente le llamamos. El día de tu boda fue otra gran lección para toda tu familia, alejada del falso oropel, decidiste vestir con gallardía el inmaculado traje de reina de la Asociación de Charros Regionales Valladolid para convertirte a partir de ese instante en reina de tu hogar, hogar que se fortaleció con la llegada de dos apuestos hijos, Marce y Guillón, a quienes les inculcaste no sólo los valores que adquiriste en tu familia, sino también los tuyos propios. Ellos, con tu concepto cabal e íntegro estoy cierta que traspasaron tus inquietudes y tus preocupaciones y desde ahora te dicen: madre, está tranquila, formaste hombres de bien.
Toda tu has sido un gran ejemplo, te entregaste por completo al más bello de los deportes: la charrería y en aras de ser cada día mejor no sólo lo conseguiste como integrante de la escaramuza "La Guadalupana" como capitana, como instructora, como impulsora para la formación de nuevas escaramuzas, como juez, como delegada estatal y nacional de la Federación Nacional de Charros, en donde tu misión fue más allá al elaborar un reglamento tan necesario para proteger la integridad física de las miembros de las escaramuzas; y además, a la par cumpliste otras metas: fomentar la unidad, la amistad, el afecto y hoy quisiera hacer un símil a tantas y tantas veces que te acompañamos a diversas partes del estado y del país en compañía de nuestros padres y de padres de muchas de tus compañeras con quienes previamente elaboramos botes con piedras ruidosos para hacer presente la porra, con matracas o bien participando en la preparación de ricos tacos que pasaban de mano en mano en un paréntesis tras los riesgosos ejercicios que preparaban para poder calificar al estatal, al regional o al nacional. Parece que veo la polvareda de tus caballos "El Platicado" o "El Raboche" al ejecutar una magistral cala, para continuar con la trenza al son de "Las Coronelas" o bien El Chiquilique, El Volcán o La Escalera de la Muerte, para continuar entre aplausos, vítores y gargantas resecas por los gritos con El Recogedor, que bien cabe ahora, porque sembraste y recogiste afectos, cariño y sobre todo, respeto, para terminar con el esplendor del Abanico de Máscara y de Contra Máscara y es aquí donde todo el público se pone de pie para corear un hurra o bien "esa es mi hija".
En el camino que hoy inicias, allá en el infinito te están esperando con el mismo o mayor júbilo al día en que naciste dos extraordinarias personas, nuestros padres, quienes seguramente te dirán: "hija, estamos orgullosos de ti, eres una gran mujer, dejas un gran legado para tus hijos, para tus hermanos, para tus amigos, has cumplido tu misión al trascender en la vida".
yo solo puedo decirte, hasta pronto Gaby, hasta siempre querida hermana.
Vuela, vuela Gaviota que en el cielo te esperan Guillermo y Elvira.
mayo 5 de 2009
Lic. María Guadalupana Morales Ledesma.
SEMBLANZA
Todo pasa y todo queda
pero lo nuestro es pasar
pasar haciendo camino
camino sobre la mar
Tu presencia dejó huella
en escabroso camino
con tu paso ya cansino
vas en busca de otra estrella
tu familia toda ella
te recuerda y te venera
madre, amiga en tu hoguera
diste abrigo a tus hermanos
y fuiste entre tus arcanos
de Chico su compañera.
Mujer de carácter fuerte
amaste siempre la vida
viviste comprometida
con tu ideal y con tu suerte
firme, firme hasta la muerte
transitaste esta vereda
y hoy dejas esta arboleda
donde hay esperanza y ciencia
con el agua en turbulencia
todo pasa y todo queda.
En tus venas floreció
el linaje de la historia
fuiste charra muy notoria
que su arte compartió.
Enfrentaste el desafío
como mujer ejemplar
y ya te fuiste a sembrar
en la parcela del cielo
dejas dolor, desconsuelo
pero lo nuestro es pasar.
Dos hijos y un compañero
hoy dejaste en la orfandad
que cruda es la realidad
siendo un todo no es entero
el rancho, el mar, el estero
con la docencia destinos
nuestro andar de peregrinos
nos hace reflexionar
es más útil que llorar
pasar haciendo caminos.
Amaste, amaste la vida
luchaste en dura trinchera
fuiste mujer guerrillera
del inicio a la partida
tu siempre comprometida
no dejaste de soñar
tu pudiste valorar
gota a gota la existencia
construyendo con licencia
caminos sobre la mar.
5 mayo 2009-05-09
Honorio Rivera Moctezuma
Vamos por el mundo
diciendo palabras
para despedir a nuestros seres queridos
para hacer fuego
para sonreír
inventamos nuevas frases
nuevas primaveras
nuevos soles
nuevas realidades
pero nunca, nunca, nunca
inventamos nada
que nos haga exentos
de la muerte
que nos haga exentos
de un grave sufrir
hoy no puedo hablar con mi voz
sino con mis voces
mis palabras de aliento
son eso nada mas
pido fuerza, pido paz
pido luz, pido todo
tanto pido y pido más.
Hablo para no pensar
pienso para no reír
rio para no sufrir
sufro para no llorar
Aunque no queda más
en esta vida hay dolores
que destellan en el alma
son sueños, fulgores, lágrimas
y tristezas,
en un repiqueteo de sordas campanas
donde vibramos al unísono del
cantar del universo
Todo es dicha placer y esperanza
todo es sueño todo es realidad
son castillos de hielo que alcanzar
con su punta a la eternidad
pero un día llega la partida
no sabemos ni cómo ni cuando
no entendemos el código o la clave
la vida se va deslizando
que ni muertos la vemos perdida
Estaré aquí atento a tu llamado
Estaré aquí presente, en el cuartel
Libaré tu música, tus sueños y tu miel
Firme, estaré como fiel soldado
a mis amigos les digo
y creo que
queramos o no queramos
LA HOJITA
La juventud tan radiante
que pasa volando breve
pero que nadie se atreve
a mirarla en su semblante
la riqueza itinerante
que enorgullece y eleva
es la más completa prueba
de esta gerencia pequeñita
lo demás es una hojita
que cualquier viento se lleva
La riqueza delirante
buscada con gran porfía
la soledad compañía
del mercader comerciante
cuida tu salud constante
por el placer que conlleva
tus ilusiones renueva
de noche y de mañanita
lo demás es una hojita
que cualquier viento se lleva
No claudiques y sonríe
en la aventura de estar
si tu puedes caminar
y hay alguien que en ti confíe
llora, canta sube, ríe
no te encierres en la cueva
tus emociones eleva
hasta la dicha infinita
lo demás es una hojita
que cualquier viento se lleva
Mide el triunfo con salud
pesa en kilos esa calma
deja henchida toda tu alma
de sueños creación virtud
que llegue la senectud
para que te haga la prueba
y cada noche renueva
esa esperanza marchita
lo demás es una hojita
que cualquier viento se lleva.